Al elegir una imprenta, debes distinguir entre problemas tecnológicos de impresión y problemas mecánicos de la propia prensa.
¿Cómo es la persona que viene a inspeccionar una imprenta? Normalmente, es un empresario que ha traído consigo a un impresor al que considera un experto en impresión offset. Al fin y al cabo, es su máquina para trabajar, que elija.
La impresora llega con un aspecto elegante 🙂 y la clásica escala FOGRA a la que se ha acostumbrado con los años. De hecho, esta escala está diseñada para monitorizar el proceso de impresión. Y mostrará la calidad del ajuste de proceso en una imprenta concreta. Pero te dirá muy poco sobre el estado del sistema de alimentación en lámina.
Hoy vamos a hablar de problemas tecnológicos, como resultado de los cuales
- La nitidez y saturación de la imagen disminuyen;
- La tinta seca peor y tarda más en secarse;
- Deformación del papel (estiramiento o, por el contrario, compresión);
- Se aplican manchas o sombras en zonas del papel donde no debería haber tinta;
- Existen otros defectos que se producen debido a la mala selección de tintas, el amortiguamiento, así como por las condiciones climáticas en la imprenta.
- Esto es lo que el impresor podrá ver en su escala. Pero para entender el estado de tu máquina, no deberías prestar atención a estos parámetros.
Tu sala de impresión tendrá condiciones completamente diferentes. También ocurre que los defectos anteriores no son consecuencia directa de la mala calidad del equipo o de errores de las impresoras, sino a menudo consecuencia de defectos en la propia tecnología de impresión. Es mucho más útil realizar una prueba especial de FÁBRICA, que mostrará el estado real del sistema de transporte de láminas, incluido el dispositivo de torneado. Pero hablaremos de esto más adelante.




